Fernando Pérez y David Matas

REVIEW FORTE FESTIVAL 2017: LA GUARDIA NEGRA CONQUISTA LAS MURALLAS DE FORTE FESTIVAL

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Nuestra segunda edición del Festival Forte en Montemor –o- Velho (Portugal). Nuevamente salimos con las piernas cargadas de tanto bailar y escuchar techno de mucha calidad.

Llegamos a Montemor a primera hora del jueves, realizamos una parada en el camping para echar un vistazo a la zona rave que se monta en el mismo y pudimos observar que estaba aún mejor que el año pasado, más colorido, zona chill out con camas y nuevas estructuras que daban un rollo burning man a la zona muy acogedor.

Entramos al festival alrededor de las 2 de la mañana, el line-up llevaba un retraso de media hora y en cabina teníamos el set a la mitad de Apart. Durante el primer día, todos los set que se realizaron eran en formato “Live”, un despliegue impresionante por parte de Forte Festival teniendo que preparar hasta 8 mesas diferentes para cada uno de los artistas, que llevo al retraso general de todas las actuaciones debido a la entrada y salida de cada una de las mesas y sus correspondientes conexiones. Esto hizo que finalmente no pudiéramos disfrutar de las 3 horas del set de Blawan, que se tuvo que ver recortado en una hora. Sin lugar a duda fueron las 2 mejores horas de todo el jueves.

Nuestro plan inicial era entrar al festival con el inicio del set de Blawan, debido a que el festival se alargaba hasta las 9pm del domingo y las fuerzas podían flaquear. Nos vinimos arriba entrando tan temprano el jueves y en líneas generales, las actuaciones fueron demasiado lineales, muy experimentales cargadas de sonidos ambientales que hizo que la pista de baile estuviese más bien parada. La parte de visuales fue muy buena y los show con performance… digamos que no es el estilo que más nos gusta. Veníamos con muchas expectativas de escuchar a Nathan Fake, el cual nos supo a poco, aunque también el tener unas expectativas mayores pudo ser el detonante de que el set no nos terminase de agradar. Apart y Clark los más destacados en este line-up, fueron los que consiguieron hacer bailar al público asistente durante sus set, introduciendo bombo que era lo que el público demandaba.

Llegaron las 6.30am, el set del deseado, Blawan, la pista completa y el polvo empezó a notarse en el ambiente, una espesa nube de polvo producida por miles de zapatillas que no paraban de bailar. Contundencia, elegancia en las mezclas, virtuosismo con los vinilos y una historia perfectamente contada y transmitida al público. Uno de los mejores set de Forte Festival.

Segundo asalto, después de un necesario descanso, llegamos de nuevo al castillo sobre las 2. Ya estaba el señor Oscar Mulero. Como siempre en su linea, esta a un nivel altísimo manteniendo su techno de calidad. Los visuales ayudaron mucho a crear esa atmósfera que siempre nos regala Mulero. Al principio de la sesión el sonido no estaba a un nivel bueno, pero tras la mitad de sesión sonaba con mucha claridad y limpieza.

Tras Oscar, era el turno de Jeff Mills. Esperábamos bastante menos de él. Podemos decir que fue una de las mejores sesiones que hemos escuchado del extraterrestre. Que manera de mezclar, y la selección musical fue una autentica pasada, se notaba que se encontraba muy bien en cabina. Siempre es un placer escuchar “The Bells” de la mano de su creador. Cuando empezó a tocar su Roland fue algo especial, los mejores ritmos que hemos visto crear a Jeff. 

Le tocaba cerrar a DVS1. Podemos calificar su sesión como perfecta. De los artistas con más clase pinchando. Llevo toda la sesión en una linea de techno fija, no aguantaba más de 2 minutos los temas, con mezclas muy rápidas y muy bien ejecutadas. Fue un cierre que no se nos va a olvidar nunca. Sin duda uno de los mejores del festival. Contundencia y calidad.

Tercer asalto, y como los días anteriores pasamos por el camping, en el que ya se notaba más gente que el día anterior.  Al poco de caer la tarde nos fijamos que montaron una mesa bastante grande, en la que pudimos ver pianos, sintetizadores con nada más y nada menos que 9 personas haciendo un live. Aunque no fuera de nuestro gusto musical, era digno de ver y escuchar. Se llaman Desterronics.

Empezaba la maratón, la noche del sábado se iba a prolongar hasta las 9pm del domingo, 23 horas sin parar dentro de las murallas del castillo de Montemor. Parte del equipo llego tarde al evento, un consejo, no intentes echar gasolina en Figueira da Foz por la noche, en las gasolineras sólo funciona un surtidor, con cajero automático que no lee las tarjetas, parte de nuestro equipo se quedó tirado y no pudo llegar al festival a las 4.30 de la mañana ya que se quedaron sin gasolina en su vehículo.

Entramos al festival con la actuación de Phase Fatale, el set más destacado de la noche del Sábado, un set contundente con el que supo meterse al público en el bolsillo, conectando con el de una manera extraordinaria, dándoles las pausas cuando eran necesarias y hacerles bailar como locos. Prosiguió Vatican Shadow, una auténtica locura en su set, el artista no paraba de saltar, brincar, subir y bajar del escenario, vibrando como un espectador más durante todo su set con el que conecto con el público he hizo vibrar la pista, una autentica lástima que la organización decidiera recortar su set media hora, ya que se llevaba un retraso general. Era el turno de Shifted con un set correcto, quizás nuestras expectativas también eran mayores y nos quedamos con el gusto de un poco más de contundencia.

Sobre las 6 de la mañana empezó la actuación de Ninos du Brasil, la cual no vamos a entrar a evaluar debido a que no pertenece a nuestro estilo musical, dos personas tocando la batería, lanzando confeti y chillando con un micrófono en playback. No sabemos exactamente como catalogarlo. Para finalizar la primera fase del line-up, Ron Morelli volvió a subir el nivel de las actuaciones para dejar paso a lo que todo el mundo estaba esperando, la segunda fase.

9am, el sol brilla en lo alto del castillo, se instalan sombrillas enormes en la pista para que el público se resguarde del sol, abajo del escenario aparece una persona de la organización con una manguera para mojar un poco el suelo e intentar que se levante menos polvo, a su vez, mojar de vez en cuando a los allí presentes para hacerles más llevadero el festival. Dasha Rush aparece en cabina, de principio a fin techno contundente, la presión en el pecho era latente y el público no podía parar de bailar, así durante las sesiones de Dasha, Ellen Allien, Adriana López y Shlomo. Muy difícil quedarnos con alguna de estas cuatro actuaciones o, calificar una encima de otra, el live de Shlomo fue impresionante, de lo mejor del festival. Adriana quizás fue la más contundente de los 4, Ellen Allien quien más conecto con el público, tanto musicalmente como físicamente, no paraba de interactuar con los allí presente y de bailar con ellos, y Dasha puso el listón tan alto desde el principio, que obligo a sus predecesores a mantener el nivel, en líneas generales, de las mejores actuaciones de todo Forte Festival.

Sobre las 4pm, después de 7 horas sin parar de bailar, apareció en escena Danny Daze, el cual empezó el set como se lo habían dejado y poco a poco fue bajando los bpm y calmando a las masas. Con la llegada de T.Raumschmiere y bajando aún más los bpms, decidimos marcharnos ya que nuestras piernas no respondían y los calambres en los gemelos empezaban a hacer estragos.

En líneas generales, la segunda edición de Forte Festival se podría calificar con un notable alto, el servicio de bebidas ha sido bastante rápido, durante todo el festival han tenido siempre disponible todo tipo de bebidas, los costes eran bastante económicos, entre 5-6 euros una copa, 1€ la botella de agua o 3€ un refresco, también había agua gratis en el festival con grifos. Los servicios con el sistema de reciclaje compost eran un poco desagradables para el olfato, eso sí, el servicio de limpieza trataba de tenerlos siempre limpios y con papel higiénico disponible. El servicio de seguridad fantástico, con un trato muy amable hacia el público. No se registró ningún altercado durante el festival. Las zonas de césped en el interior del castillo hacían la zona perfecta para tomarse un pequeño descanso y el sonido del festival fue mejorado a la edición pasada, un muy buen sistema de sonido. El punto negativo lo ponemos en la pista, la cual es toda de arena y el polvo que se levanta es bastante molesto. La ropa mejor no hablar de cómo queda, tampoco hablar que dos días después seguimos sonándonos la nariz con restos de tierra, quizás poner algún tipo de moqueta para no tener contacto directo con el suelo sería aconsejable, se evitarían esas nubes de polvo y en el caso de lluvias, que no se forme un auténtico barrizal.

En la zona de acampada, era gratuita para los asistentes al festival, el servicio de comidas mejoró a la edición pasada, teniendo más y mejores servicios. Como dijimos con anterioridad, la decoración también fue mayor, al igual que las zonas de relax con varias tumbonas, camas y zonas chill-out. El sonido de la zona rave también aumentó de forma considerable. Quizás lo peor de todo el festival fue dentro de la zona camping, los servicios que con el reciclaje, el olor dentro de los baños no era muy agradable aunque no molestaba fuera de las instalaciones de los servicios, teniendo que ser algunos clausurados a lo largo del festival. También la zona de duchas que con el paso de los días fueron a peor, pero bueno, poco a poco estos pequeños detalles estamos seguros que se irán subsanando.

Enhorabuena a todo el equipo de Festival Forte, estamos ya contando los días para la edición de 2018.

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