Eduardo Díaz Coco

REVIEW UNSOUND FESTIVAL

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A 2120 km de distancia de la capital y en busca del mejor techno nos trasladamos hasta Cracovia para acudir al 5º día del UNSOUND FESTIVAL. Esta ciudad polaca llena de historia y cultura fue la elegida para albergar cada octubre desde el año 2003 uno de los eventos más destacados de Europa.

El festival ha desarrollado su programa e identidad visual este año en torno al poder floral; “FLOWER POWER” ha dado nombre a esta edición, una completa oposición a la fuerza dominante que se intuye nada más cruzar la entrada del edificio en el que se realiza (Hotel Forus), y que encuentra su sentido con el nombre elegido para esta fiesta, “HELLS BELLS”  (campanas del infierno).

Llegamos sobre las 00h mediante transporte público, puesto que estaba un poco alejada del centro, y aunque el tiempo afortunadamente acompañaba nos pareció la mejor opción. Una cola aceptable, varias personas comprobando los tickets y nada de seguridad. Fue dentro cuando una amalgama de guardias acordonaban la zona, evitando que nadie pudiese pasar con algo no permitido. Muy similar a España, linterna en mano y cacheo superficial.
El emplazamiento era similar al de un hotel reformado. Lo que anteriormente había sido la recepción ahora era el ropero (que costaba 5zlt, unos 1.10 €), en frente una cafetería y la zona abierta para los fumadores.

Pharmakon fue la encargada de abrir la veda en la ROOM 1. Una sala completamente acondicionada, muy grande y con muy buen sonido. Disponía incluso de una alfombra al final para aquellos que quisiesen descansar. La artista neoyorkina de tan solo 27 años demostró una vez más su necesidad imperiosa de perfeccionar los sonidos. Influenciada por el género power electronics se mantuvo entre el industrial-noise durante toda la sesión.

La sala estaba completamente llena, algo que no ocurriría en España puesto que este tipo de electrónica no es muy popular. Tras el sonido desgarrador de la música experimental y subterránea de Pharmakon emigramos a la ROOM 2, pasando antes por un restaurante puesto que se encontraba en medio de ambas Esta sala era mucho más pequeña; el sonido era similar en pureza, pero no en potencia. La energía que desprendía la anterior nada tenía que ver con ésta. Karen Gwyer realizó un set contundente, pero nada reseñable, que encima se vio truncado por un fallo técnico en el sonido de la sala durante varios minutos.

Tras nuestra fugaz aparición en la ROOM2 nos desplazamos a la tercera y última sala. Más alejada y pequeña que las anteriores, que albergó durante toda la noche sonidos africanos, muy bailongos y cercanos al house.​

La ROOM 1 volvió a darnos cobijo de nuevo; uno de los más esperados del festival sube a los platos, el sueco VARG y su experimental por bandera. Sonidos completamente celestiales, fríos. Voces diabólicas distorsionadas sumidas en un  ambiente completamente distendido. Se tornaba completamente imposible abrir los ojos, exactamente igual que nos pasó en la pasada edición del FORTE FESTIVAL.
Tras una hora de energía disipada en la que incluso sonó algún tema con toques trap, acaba su sesión y la sala comienza a llenarse. Nina Kraviz, protagonista del festival por excelencia debuta en Cracovia, y nadie quiso perdérselo. Eran las 02;30h, no había escuchado ni un solo silbido ni aplauso en ninguna de las salas, hasta ahora. Nina se percató de la euforia del público y desde el minuto uno se palpó ese entusiasmo,comenzando la sesión con una contundencia a la que no nos tiene muy acostumbrados. Sonidos ácidos, mentales; supo conectar perfectamente con la necesidad de la gente. 2 horas de enajenación en la que no había un solo alma parado, y completamente diferente al sosiego que nos había brindado VARG. 140 bpms que acompañaron toda la sesión a un grave ininterrumpido que vació la sala a su fin.

Los baños, que anteriormente habían estado completamente colapsados, estaban vacíos. El tiempo máximo de espera en las barras máximo dos minutos, algo completamente inaudito durante las anteriores horas, nadie quería perderse a la que por una noche fue la reina de Cracovia.Sobre las 04:30h tomó el control la alemana Umfang, productora y DJ muy querida por Berghain. Su actuación plenamente gradual, comenzó con un bombo continuo a pocos bpms y fue aumentándolos a medida que avanzaba la sesión. Muy correcta en todos los movimientos, ni un descuadre ni un salto brusco. Una sesión firme llena de energía, oscuridad y abstracción. ​

Con ella dábamos por finalizado el primer festival polaco que me ha dejado con muy buen sabor de boca; sonido espectacular, cartel grandioso, localización óptima, aunque organización mejorable debido a la acumulación de gente. Un precio completamente diferente al español, entrada por 70zlotyz (16€), cerveza por 10 (2,5€) y copas por 21 (5€) Unsound, volveremos a vernos.

REPORTERA: Ana Niveiro Sánchez

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