Ignacio García-Cano Saiz

¿POR QUÉ GUSTAN LOS GRAVES?

play all visit

Piensa en ese momento en el que un artista comienza su sesión con el primer track y poco grave. Empiezas a mover tímidamente los pies al ritmo, mientras inicias un pequeño movimiento de cabeza, pero aún no suena el kick y sientes que falta algo… De pronto, los altavoces escupen por fin ese ansiado grave que te libera y que hace mover todo tu cuerpo, sintiendo las vibraciones placenteras del sonido.

¿Por qué?

Según el científico Karin Stromswold de la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey), el ser humano está profundamente conectado al ritmo incluso antes de nacer. Tal y como comenta Stromswold, “una vez que el córtex auditivo se pone a funcionar, el feto asimila principalmente sonido graves. El sonido que genera el latir del corazón de su madre, sería un buen ejemplo de ello”.

Por otro lado, algunos científicos opinan que las frecuencias graves, resultan un factor crucial en la adquisición del lenguaje por parte de los recién nacidos. Tras nacer, la conexión entre los humanos y el ritmo, aparece por todas partes. Según ellos, “los graves y la música tienen un impacto único sobre el cuerpo humano” al ser capaces de alterar nuestros niveles de adrenalina e incluso nuestra frecuencia cardíaca.

Paralelamente al estudio de Karin Stromswold, el Instituto McMaster de Canadá, expuso el impacto que sufre el cerebro ante sonidos agudos y graves. Lograron demostrar que “el cerebro humano es considerablemente más sensible a las pequeñas modulaciones en las frecuencias más bajas del sonido. Esto explica el porqué asimilamos mejor las fluctuaciones (errores) en el interior de las melodías, mientras que nos resultan mucho más chocantes las fluctuaciones en el interior de una línea de graves”.

Publicidad

Leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.